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Yin Yoga
Te cuento un poquito sobre el Yin Yoga para que lo conozcas y si te resuena y quieres probarlo, puedes ponerte en contacto conmigo y unirte a mis clases online en directo.

Si estás leyendo este post es porque te has interesado por el Yin Yoga.

Te cuento un poquito sobre él para que lo conozcas y si te resuena y quieres probarlo, puedes ponerte en contacto conmigo y unirte a mis clases online en directo.

Yin Yoga es un estilo de yoga que incorpora los principios de la medicina tradicional china, con asanas que se llevan a cabo y se mantienen durante un período de tiempo más largo que en otros estilos de yoga.

Se trata de todo lo contrario al Hatha o al Vinyasa en cuanto al tipo de trabajo corporal, ya que las posturas son completamente pasivas y se mantienen mucho más tiempo. Los músculos pasan a un segundo plano, lo que permite sentir con más profundidad el cuerpo, mantener la atención y gestionar bien hasta donde llegamos en cada asana. 

El término Yin Yoga es muy reciente. En realidad este tipo de yoga es parte de la tradición ancestral del Hatha Yoga, donde el objetivo principal era y es la atención plena al momento presente, para así poder acceder a la liberación de cualquier experiencia pasada o futura.

Podemos decir que el Yin Yoga es una combinación de las técnica del Hatha Yoga y de las prácticas taoístas de la medicina china, unidas a aspectos de la ciencia occidental con el objetivo de mejorar nuestra salud. 

Yin Yoga: ¿En qué consiste una clase?

En las clases de Yin Yoga no tendrás que utilizar la fuerza de tus músculos ni tu equilibrio para mantener las asanas. Es un trabajo completamente diferente en el que se entra poco a poco y de forma consciente en cada postura, evitando la contracción muscular para, de forma progresiva y paciente. Es ir abandonándote poco a poco y disfrutar del exquisito trabajo en tus estructuras y tejidos más profundos: articulaciones, ligamentos, tendones y fascias.

¿Cómo son las asanas de Yin Yoga?

Manteniendo algunas posturas de Yin Yoga te sentirás muy bien; en otras, al principio te sentirás incómoda, incluso mucho, pero poco a poco tu cuerpo irá cediendo. Serás capaz de lidiar con la incomodidad y empezarán a aparecer nuevas e increíbles sensaciones. Sentirás paz, relajación y una conexión tan profunda contigo misma que entrarás en un estado de conciencia parecido a la meditación. 

En este momento es cuando podemos hablar de «la magia del yoga», aquello que ocurre cuando conseguimos trascender el cuerpo y viajar hacia nuestro interior, conectar con nuestra verdadera esencia y permitirnos simplemente estar, simplemente ser.

Para las clases de Yin Yoga suelen utilizarse bloques, mantas, bolsters o cojines para ayudarnos a mantener las posturas cuando falta flexibilidad o hay bloqueos en las articulaciones. En realidad bastaría simplemente nuestro cuerpo y la atracción que ejerce la gravedad sobre él. Pero conseguir la comodidad occidental nos lleva a utilizar diferentes elementos que pueden ayudar a profundizar en las asanas de manera más cómoda. Sobre todo si se trata de alumnos principiantes o con una flexibilidad reducida.

¿Cuánto dura una clase de Yin Yoga?

En cuanto a la duración de las clases de Yin Yoga, las que yo doy suelen ser de unos 50 minutos, ya que se necesita un tiempo para poder generar y asimilar los beneficios de la práctica.

En las secuencias elegidas de forma concienzuda para una clase de Yin se trabajan distintas partes del cuerpo activando distintos órganos y centros de energía (marmas en Ayurverda y meridianos para la medicina china).

Las asanas o posturas se mantienen en el tiempo, ayudando a lubricar y a fortalecer las articulaciones, ligamentos y al tejido conectivo y permitiéndonos conectar con la parte más meditativa de la práctica.

¿Para quién está pensado el Yin Yoga?

¿Crees que será un estilo de yoga demasiado aburrido o parado para ti, que es sólo para principiantes o personas con lesiones? 

No tardarás en sentir lo beneficioso que será combinar tu estilo habitual de yoga, pilates o práctica deportiva con clases de Yin, y lo bien que le sentará a tu cuerpo y a tu mente ese descanso y esa reconexión profundas. 

Este estilo de yoga es recomendable para todo el mundo, ya que a través del trabajo Yin,  que tiene que ver con pasivo, dentro, frío, tenue, luna, tierra, equilibramos los aspectos Yan de nuestra vida qué significa activo, fuera, calor, brillante, sol, cielo. 

Beneficios de la práctica de Yin Yoga

La mayoría de los estilos populares de Yoga en Occidente son dinámicos. Se trata de prácticas activas diseñadas para trabajar solo con la mitad del cuerpo, es decir, los tejidos Yan, que son los músculos, la piel y la sangre. A través del Yin Yoga podemos trabajar con la otra mitad: los tejidos más profundos como los ligamentos, las articulaciones y las redes fasciales profundas.

Los beneficios físicos del Yin Yoga se notan desde la primera clase, pero los mentales y espirituales son los que más te van a sorprender. Mantener las posturas por un periodo prolongado de tiempo nos da la oportunidad de prestar atención a la respiración, de observar los cambios en nuestros estados mentales y de nuestro cuerpo, favoreciendo la introspección y el desarrollo de la atención plena. La práctica de Yin Yoga nos brinda la posibilidad de lograr un equilibrio físico, emocional y mental. 

Yin Yoga está teniendo mucho éxito. Posiblemente se deba a que necesitamos parar y mirar hacia adentro, hay demasiados impactos visuales en nuestra vida, a la mayoría nos invade una sensación de desencanto vital, de cansancio y de infelicidad, buscando la recompensa en las cosas externas y olvidando practicar el antiguo arte de la escucha profunda y de la re-sintonía con nuestro ser más puro y divino.

Consejos para tu primera clase de Yin Yoga

El Yin yoga es sencillo pero con frecuencia supone un gran reto. La inmovilidad, la escucha profunda, la aceptación de lo que nos ocurre durante la práctica y en último caso la rendición ante ello son las claves para sentir los innumerables beneficios de la práctica de Yin Yoga.

Para practicar Yin Yoga necesitarás ropa cómoda, que no oprima ya que la mayoría de las posturas se realizan en el suelo y sin apenas movimiento por lo que la transpiración es prácticamente nula. Es recomendable llevar ropa de más porque la temperatura del cuerpo baja algunos grados.

Para mi ha sido un regalo encontrarlo. Con tantas horas de Pilates comenzaba a sentir mi cuerpo cansado y la práctica de Yin Yoga me viene muy bien para compensar y equilibrar. 

No encontrarás una clase más relajante para cuerpo y mente. Eso sí, tendrás que estar dispuesta a no moverte…

Si deseas más información, escríbeme.

Gracias por leerme.

Nos vemos en el próximo post.

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