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La importancia de estirar
En este post quería hablarte de por qué es tan importante el estirar y hacerlo de forma habitual.

¡Hola! ¿Qué tal? En este post quería hablarte sobre la importancia de estirar y de hacerlo de forma habitual.

Primero te plantearé algunas preguntas. 

¿Estás satisfecho con cómo te sientes físicamente? ¿Sientes alguna molestia en alguna parte de tu cuerpo a nivel muscular? ¿Con qué frecuencia? ¿Cómo dirías que se encuentra el estado de tus músculos?

Son muchas las razones por las que nuestra musculatura puede perder su estado óptimo y que por ello se creen compensaciones y sobrecargas que nos llevan a sentir dolor e incluso a lesiones. Revisémoslas viendo también qué podemos hacer para evitarlo. 

El estrés es uno de los peores enemigos de nuestros músculos.

Ante una situación de estrés, el cuerpo se siente amenazado. En el momento que siente la amenaza se activa una parte de nuestro cerebro, el cerebro reptiliano. Y lo hace de forma automática, sin que tengamos control sobre ello. Su misión es preparar nuestro cuerpo para defendernos o para huir. 

¿Y qué sucede en ese momento a nivel de musculatura? Que nuestros músculos se activan de forma involuntaria por si hay que salir corriendo. 

¿Y qué le pasa a un músculo cuando se activa? Que se contrae. Que se acorta. 

Si saliéramos corriendo el cuerpo se regularía solo. Pero no suele ser el caso ¿verdad?  Así que los músculos se quedan en tensión, lo que provoca en ellos rigidez.

Y esto puede ocurrir varias veces a lo largo de un día. Incluso nos podemos pasar todo el día, en modo estrés. Desde que te levantas, ya con el tiempo justo, si tienes que conducir al trabajo, si tienes hijos a los que tienes que llevar al cole…, así hasta que por fin llegas a la cama. ¿Te suena?

En esos momentos de estrés el cuerpo se pone a generar hormonas y sustancias químicas como la adrenalina y el cortisol.  

La adrenalina o epinefrina provocará que se aumente el ritmo cardíaco con el fin de proporcionar más oxígeno a los músculos y preparar al cuerpo para reaccionar estimulando la contracción muscular.

Pero el cortisol es catabólico, descompone el tejido muscular.  Así que, estar generando cortisol de manera más o menos continua, afectará de manera significativa al estado de nuestras fibras musculares. 

Y aunque la mejor opción sería reducir el estrés y las situaciones que nos provocan estrés, cómo no siempre esto podemos cambiarlo, nos toca hacer cosas que lo compensen. 

Estirar nuestros músculos de manera habitual nos ayudará mucho en este sentido. 

El estiramiento reduce los niveles de cortisol y con solo unos pocos minutos al día notarás la diferencia. 

Y si además eres de los que realizas algún deporte o un entrenamiento más intenso, estirar te ayudará a liberar el ácido láctico que se haya producido durante la actividad física. 

Pero, ¿funciona cualquier estiramiento? 

Si tienes mucho estrés en tu vida haz estiramientos todos los días. El exceso de estrés incide en la musculatura acortándola y atrofiándola. 

Si practicas deporte, realiza estiramientos antes y después. 

Si te sientas cansado, rígido, dolorido, estira.

Eso sí, cuida que sean estiramientos activos. Solo en el caso de que te vayas a dormir te aconsejo estiramientos pasivos. Te explico por qué te digo esto. 

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que tu cuerpo entiende de estímulos y se adapta a ellos.

En cada movimiento hay un músculo que se contrae, al que se le llama agonista, y un músculo que se inhibe, el antagonista, para permitir el movimiento. 

Si el músculo agonista no se contrae, el antagonista no se inhibirá. Al contrario, incrementará su rigidez, como mecanismo involuntario para proteger la articulación en movimiento.

Un estiramiento dinámico o activo es el que realizamos de forma activa contrayendo el agonista y estirando el antagonista. 

En un estiramiento pasivo, no hay activación del agonista. Por tanto, el antagonista se inhibe, se desconecta, provocando una pérdida momentánea de su capacidad contráctil. 

Veámoslo con un ejemplo. Si de pie flexionas tu rodilla hacia detrás, te coges el empeine para estirar el cuádriceps y tiras del pie hacia tu glúteo solamente haciendo fuerza en tu brazo, dejando relajados los isquiotibiales, estarás estirando el cuádriceps de forma pasiva. 

En una flexión de rodilla, los músculos agonistas serían los isquiotibiales que son los flexores de rodilla y el agonista sería el cuádriceps que es extensor de rodilla.  

Por tanto, en lugar de hacer fuerza con el brazo, si contraes tus isquiotibiales conscientemente queriendo llevar tu talón al glúteo, se habrá convertido en un estiramiento activo. 

Por esta razón es por la que te digo que debes llevar cuidado con los estiramientos pasivos, sobretodo si después vas a utilizar los músculos estirados como por ejemplo el cuádriceps en el ejemplo que hemos puesto. Así que tendrás que de nuevo activarlo, con, por ejemplo, una sentadilla en el caso de este ejemplo. 

Se tratará de activar de nuevo las fibras musculares con un movimiento que especialmente utilice el músculo que hemos estirado. 

Por eso antes de correr o de cualquier deporte asegúrate de haber realizado estiramientos activos en los que estires y también actives tus músculos centrándote en realizar todos los movimientos que requiera el deporte que vayas a practicar. Así estarás minimizando la posibilidad de las lesiones y la recuperación del músculo será más rápida y fácil. 

Verás como entonces la respuesta de tus músculos será más efectiva. Te cansarás menos, la calidad de tus movimientos se mantendrán más tiempo en modo adecuado y el tiempo de respuesta será menor. 

Incorporando los estiramientos a tu día a día disminuirás el efecto envejecimiento en tus músculos. Se mantendrá en mejor estado la calidad de las fibras musculares, permaneciendo más elásticas. Te sentirás más ágil y liger@ y cuidarás la salud de tus articulaciones. 

Ten en cuenta otras consideraciones. El descanso, la alimentación, cuidar los tiempos de exposición y si la actividad física se realiza de forma esporádica o habitual son otros de los factores que inciden en el buen estado de tu musculatura. 

Siempre será mejor para la salud de tus músculos, menos tiempo de exposición y de forma más habitual, que darle una paliza al cuerpo una vez por semana.

La alimentación debe ser rica en minerales y vitaminas que ayuden a que la fibras musculares reciban de forma más efectiva el oxígeno, ya que este es el combustible principal de los músculos. Elige alimentos ligeros, para mantenerte ligero. Incorpora a tu dieta alimentos cargados de agua, para mantener tus células y por tanto tus fibras musculares hidratadas.

El descanso es fundamental. Procura dormir las horas necesarias. Y que sean de buena calidad. Es en el momento del sueño cuando las fibras se están regenerando. 

En nuestra vida diaria nos movemos activando cadenas musculares, grupos de músculos. Si en la cadena hay algún músculo que no funciona correctamente los demás tendrán que hacer más esfuerzo, sobrecargándose. 

Si se trata de movimientos que repetimos muchas veces al día, imaginaros la sobrecarga al final del día.

Y ¿qué ocurre con el paso de los días? Pues posiblemente aparezcan molestias. E incluso si no les hacemos caso, aparezca una lesión.

Así que, toma conciencia de la importancia de realizar una actividad que trabaje el estiramiento y que este sea activo. Que sea completa. Yoga, Pilates,… En la que los ejercicios los realices de forma controlada y consciente, que te permita escuchar a tu cuerpo, sentir cómo se activan los músculos, cuáles se activan y cuáles se estiran. Que te permita estar pendiente de la respiración y llevar de forma consciente tu oxígeno a tus fibras musculares. 

Recuerda que las emociones también son importantes. Cómo nos tomemos las cosas incide directamente en nuestras fibras musculares. 

Si eres una persona altamente sensible como yo, te puedo asegurar, desde mi experiencia personal, que estirar te ayuda a sentirte mejor física y emocionalmente, ya que estirando descargas las sustancias tóxicas que puedas almacenar en tus músculos. 

Te aconsejo hacerlo habitualmente. No dejes que pase mucho tiempo.

Así lo que hagas será más efectivo.

Notarás la diferencia. Ya lo verás.

Experiméntalo y ya me cuentas qué tal te va en los comentarios. 

Espero que te haya gustado el post y te sirva.

Gracias por leerme.

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